Sé educado con tu dinero


Francisco Romero Lazúen
El libro comienza tocando los temas universales y clásicos de la educación financiera. Desde la necesidad de incrementar nuestra cultura en este campo analiza el significado de riqueza, reivindica el ahorro o el presupuesto familiar y explica el interés compuesto como fuerza dinamizadora.
Poco a poco va profundizando en cuestiones más de fondo como la distinción entre invertir y especular, las nociones combinadas de riesgo, rentabilidad y liquidez, las deudas y el dinero.
Seguidamente se ponen sobre el tapete los productos de ahorro e inversión más habituales. Haciendo hincapié en el mundo de la Bolsa o la historia de los Fondos de Inversión. Se recogen a su vez, consejos universales para todo inversor sensato y algunas ideas indispensables para no perder el foco: la diversificación de fuentes de renta, el espíritu emprendedor, la necesidad de leer y formarse de modo continuo.
En la parte final se abordan temas más filosóficos, como la relación entre las finanzas y la justicia social, las finanzas conductuales y la influencia de los sesgos en la inversión; la nueva economía verde y socialmente responsable o los límites de la economía y la política.
La exposición se cierra con un epílogo en defensa del asesoramiento financiero profesional y cuando parece que todo está terminado surgen dos sorpresas: un antiepílogo en el que se rescata un sorprendente y no demasiado conocido argumento en contra del edificio conceptual que sostiene el mundo de la inversión en la actualidad, de la mano de figuras de la talla de N. Taleb y B. Mandelbrot. Y finalmente un posfacio a propósito de la pandemia en el que se equipara la situación que ha provocado a nivel mundial con una de las primeras distopías noveladas de la historia de la literatura.
